Los técnicos y jugadores que lo conocen dicen que, más allá de tal o cuál golpe, su mejor fortaleza está en la cabeza, en saber bien qué quiere hacer de su vida. No es un halago usual para alguien de 15 años, que aún tiene que pedirle permiso a sus papás para salir y que tiene semejante presión en sus hombros: encarnar el recambio del alicaído tenis chileno. Tras el título mundial sub 14 conseguido en 2010, Garín ha entrenado y maravillado a Fernando González, Nicolás Massú y Marcelo Ríos. Hoy juega el circuito de Sub 18, dando tres años de ventaja. En ese nivel, a su edad, es el mejor rankeado de Sudamérica y el tercero del mundo. |