Su trabajo en Puerto Aysén está dejando huella. Llegó hace dos años como encargado de responsabilidad social de la Asociación de la Industria del Salmón y ya creó una orquesta infantil y un programa para acercar a los niños a la lectura en dos escuelas. Para los trabajadores que poseen baja escolaridad está diseñando un programa que certifique sus competencias, y una malla curricular para que en centros de formación técnica salgan como técnicos en acuicultura. |