Para él, un niño con cáncer es una pena, pero también un desafío. Con un posgrado en Barcelona, este oncólogo pediatra hoy está a cargo de la primera unidad de trasplante de médula ósea del sistema de salud público chileno, junto a la doctora Julia Palma. Puntilloso y dedicado, no le pierde la pista a cada uno de los diez pequeños a los que ha trasplantado este año en el hospital Calvo Mackenna. Ahí también contribuye a realizar una sentida aspiración social: salud de calidad, y para todos. |