Tiene méritos difíciles de igualar. Seis becas científicas en diez años le permitieron pasar una larga temporada en Harvard, estudiando el colapso gravitacional para la formación de estrellas. Hoy está a cargo de coordinar el nuevo programa de Licenciatura en Astronomía de la Universidad de Chile, a la vez que continúa con sus investigaciones. Su desafío es contribuir al desarrollo de la astronomía, una tarea que lo tiene de cabeza mirando al cielo. |