Tenía 27 años cuando asumió la Dirección Museológica de la Universidad Austral, que administra los museos Histórico de Valdivia, Colonial de Frutillar, Castillo San Luis de Alba y Castillo San Pedro de Alcántara de Mancera. Seis años después sigue encantada. La difusión del conocimiento arqueológico le parece fundamental: "Lo interesante es descubrir que la historia americana no empieza hace 500 años, sino mucho antes". Afirma que su trabajo aporta a la diversidad cultural: "Da perspectiva histórica y genera respeto por lo que hemos sido, te saca de lo etnocéntrico y egocéntrico". Aunque su fascinación con la arqueología nació en San Pedro de Atacama, esta ex santiaguina se enamoró paulatinamente del sur. Primero vivió en Temuco y ahora está en Valdivia con su marido, el ingeniero forestal Rodrigo Catalán, a punto de tener a su segundo hijo. Al principio, le llamaba la atención el localismo casi exacerbado de los valdivianos, pero ahora lo entiende y participa del mismo fervor que le ha permitido a "la ciudad más linda de Chile", como ella la define, un desarrollo integrador. |