Un líder saca a flote lo mejor de los demás. Álvaro Cruzat lo hace con los jóvenes universitarios y profesionales desde la Fundación Jaime Guzmán. Setenta titulados -entre ingenieros, arquitectos y abogados- canalizan su vocación de servicio público trabajando en distintas municipalidades del país. Son los frutos del programa Jóvenes al Servicio de Chile, que él gestó en 1998 y que hoy dirige, además de ser vicepresidente de la Fundación Jaime Guzmán. Otra área de su trabajo es la formación de estudiantes en un bachillerato de políticas públicas. Este año se abrieron 35 cupos y postularon 90 jóvenes. Cruzat fue presidente de la FEUC en 1995, trabajó un año en el Servicio País a cargo de los proyectos agrícolas e hizo un MBA en la Universidad de Navarra. Y de vuelta en Chile, ha sabido encauzar las ganas de los jóvenes para jugársela por el país. |