Es un pequeño talento que este año egresa de la Universidad de Chile. Entre el estudio del piano y las novelas de Isaac Asimov se ha enrielado su vida. Aunque mucho antes de empezar a leer, Nicolás Andonaegui ya se sentaba al piano y, con poco menos de cuatro años, inventaba melodías tan irrepetibles como irrecordables. Reconocido por su intensidad y calidad interpretativa en los círculos musicales nacionales y por pianistas de renombre internacional que han visitado nuestro país, ha sido ganador del Concurso Nacional e Internacional de Piano Claudio Arrau en los años 1992, 1995, 1999 y 2001. Becado por la Fundación de Amigos del Teatro Municipal desde 1996, Andonaegui ha sido escogido para asistir a clases magistrales de grandes pianistas; para tocar en el extranjero, en las Semanas de Frutillar y en las más prestigiosas salas del país. A los 17 años dio su primer concierto junto a la Orquesta Sinfónica de Chile. Además, posee también un gran carisma sobre el escenario, paseándose sin problemas entre un sutil pianíssimo y un tormentoso forte. Ahora su virtuosismo traspasará las fronteras, luego que comience sus estudios de posgrado en el extranjero. |