El nombramiento fue el resultado de su excelencia en un curso que tomó hace dos años para aprender a usar la prensa dentro de la sala de clases. Después de esa experiencia destacó por desarrollar una pedagogía muy innovadora: a partir del análisis de un artículo sobre el problema de los grafittis, invitó a un grafitero a su sala de clase para debatir sobre el tema. Su objetivo era evitar que sus alumnos siguieran rayando las mesas y las murallas del colegio. Los estudiantes mostraron un entusiasmo único y hoy hacen grafittis en hojas de papel que pegan en un diario mural. Durante ese debate, Sanzana también aprovechó de explicar lo que son los porcentajes, calculando qué proporción de alumnos opinaba de la misma manera sobre cada tema. "Es el tipo de persona que aprovecha todas las oportunidades que se le dan, es absolutamente crítica y muy creativa", asegura Mireya Arellano, encargada de uno de los cursos del CPEIP. |